El Guepardo y la Gacela

Esta es la transcripción de mi discurso sobre la importancia de mantenernos en movimiento:

Quiero empezar haciendo una pregunta: Si usted fuera un animal salvaje ¿qué le gustaría ser; un
Guepardo o una Gacela?
Dice John Maxwell en su libro “Aprendiendo del fracaso” que cada mañana el Guepardo tiene que
levantarse y correr más rápido que la Gacela más lenta de la selva o de lo contrario, morirá de hambre. La
gacela, por su parte, cada mañana se levanta y tiene que correr más rápido que el Guepardo o morirá en
sus garras.
En conclusión: no importa si usted es un Guepardo o una gacela, usted debe levantarse todos los días a
correr.
Esta metáfora nos enseña que tenemos que estar en movimiento, estar listos para cometer errores y
dominar el miedo.
Nunca nadie ha conseguido nada sin moverse, sin perseguir un sueño. Hay personas que esperan que su
vida cambie sin hacer nada. Dice Jim Rohn “Si siempre haces lo mismo, siempre obtendrás el mismo
resultado”.
Debemos estar listos para aceptar los errores y aprender de ellos. Dice también John Maxwell que si estás
cometiendo errores es porque estás en el camino de hacer algo grande. Si no cometes errores es porque
no te estás moviendo lo suficiente.
Decía el famoso inventor Thomas Alba Edison “No he fracasado, solo he descubierto mil formas de cómo
No hacer este proyecto”.
La tercera enseñanza de esta corta parábola es que debemos vencer el miedo. John Maxwell dice que hay
un círculo del miedo que se define así: 1. Miedo, 2. Inacción, 3. Inexperiencia y 4.Incapacidad.
En otras palabras el miedo te lleva a la inacción lo cual a su vez se traduce en falta de experiencia y en
conclusión te vuelves incapaz que finalmente alimenta más el miedo, completando el círculo.
En el mismo libro de Maxwell “Aprendiendo del fracaso” nos muestra una escalera que entiendo que nos
puede servir para salir del círculo del miedo, la misma describe el sentimiento en cada peldaño que
subimos enfrentando el miedo:
1ero sentimos miedo de parecer tontos pero debemos continuar, 2do parecemos tontos, 3ero Somos
unos tontos, 4to Alcanzamos el éxito y 5to nos volvemos expertos.
Si vemos los retos con este pensamiento de la escalera sin duda comprenderemos que el éxito está en
movernos, aprender de los errores y dominar el miedo.
Ahora, cómo definimos el éxito. Según la Real Academia de la Lengua Española, el éxito es el feliz final de
un negocio o de una acción. Para mí el éxito, en el contexto de este discurso es lograr el propósito de vida,
aquello que te hace sentir verdaderamente realizado y que depende de cada quien.
Tomás E. Hernández www.liderazgo101.net
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Según Viktor Frankl, un psiquiatra que estuvo recluido en los campos de concentración Nazi, en su
libro “El hombre en busca de propósito”, dice que “todo aquel que tiene un que encuentra un como”.
El “que” es el propósito. El “como” es el liderazgo. Así mismo Ralph Smedley creador de Toastmasters
también nos enseña que el liderazgo es el camino a una vida con propósito.
Ahora bien, debemos ser cuidadosos cuando definimos nuestro propósito. Este no debe ser por ejemplo
“tener mucho dinero”. Dice Tony Robbins “¿Quién quiere tener millones de papeles con la cara de
nuestros próceres impresas? Lo que las personas quieren es disfrutar las cosas que se pueden hacer con
esto, ser independientes o buscar la felicidad”. Tampoco tu propósito es ser un líder, tu propósito debe
ser “mejorar la vida de las personas”. Es por eso que Trujillo, Charles Manson ni Hitler serán considerados
líderes pues buscaban ventaja para sí mismo y actuaban en contra de la moral.
Nos toca entonces a cada uno de nosotros encontrar nuestro propósito. Podemos empezar con la
recomendación que hace Napoleón Hill en su libro “Piense y hágase rico”, Busque un lugar tranquilo y
empiece a pensar en la persona que se quiere convertir. De esta forma tendrá una imagen clara de lo que
realmente quiere para si mismo. Haga esto todos los días de su vida. Luego debes fijarte metas y tomar
acción, ponerte en movimiento.
Persevera, llena tu mente siempre de pensamientos positivos y muévete.
Recuerda: No importa si eres un Guepardo o una gacela, cuando amanezca empieza a correr.

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